Este sábado 7 de marzo se llevó a cabo el tercer y último encuentro del Taller de Formación de Catequistas 2026 de la Parroquia Nuestra Señora de Itatí, con la participación de catequistas de la sede parroquial y de las distintas capillas de la comunidad.

La jornada comenzó con un momento central de nuestra espiritualidad: un encuentro con Jesús Sacramentado en la Eucaristía, vivido en un clima de adoración al Santísimo. Allí, los catequistas pudieron detenerse, hacer silencio y ponerse en presencia del Señor, renovando el sentido profundo de su vocación y servicio dentro de la Iglesia.

Luego se dio paso al momento formativo. En pequeños grupos se trabajó el material titulado “Espiritualidad y formación para catequistas”, reflexionando especialmente sobre el llamado de Jesús a ser constructores de paz en la vida cotidiana.

A la luz del Evangelio y de la oración de San Francisco de Asís, los catequistas compartieron cómo vivir esta misión en sus realidades concretas: en la familia, en la comunidad, en la escuela y, especialmente, en el camino catequístico con los niños y sus familias. El encuentro invitó a redescubrir que trabajar por la paz no es solo un deseo, sino una actitud activa y creativa que se construye cada día, a través del diálogo, la reconciliación, la justicia y el amor fraterno.

Queremos agradecer profundamente a todos los catequistas que participaron de estos encuentros de formación, entregando generosamente su tiempo, su disponibilidad y su compromiso con la misión evangelizadora de la Iglesia.

También los animamos a continuar con entusiasmo esta hermosa misión, fortaleciendo su formación, su vocación y su espíritu de servicio para seguir construyendo juntos el Reino de Dios en nuestras comunidades.

Con alegría y esperanza nos preparamos ahora para el inicio de los encuentros de catequesis, que comenzarán los días 14 y 15 de marzo, según corresponda en cada comunidad.

Que este nuevo año catequístico nos encuentre con el corazón dispuesto, la fe renovada y el deseo profundo de ser verdaderos instrumentos de la paz de Dios en medio de nuestros niños, familias y comunidades.

Que el Señor bendiga abundantemente el camino que comenzamos.