La figura de los Reyes Magos —Melchor, Gaspar y Baltasar— es una de las más entrañables del cristianismo y de nuestras celebraciones navideñas. Su historia aparece en el Evangelio de San Mateo como la de unos magos de Oriente que, atraídos por una estrella, se acercaron hasta Belén para adorar al Niño Jesús y ofrecerle oro, incienso y mirra (cf. Mt 2,1-12). Sin embargo, la Sagrada Escritura no especifica cuántos eran, ni sus nombres ni que fueran “reyes” tal como los imaginamos hoy.

Orígenes de la Tradición

La palabra mago procede del antiguo persa y se refería a una clase de sabios o sacerdotes astrólogos que interpretaban el cielo para discernir signos de Dios. A partir del evangelio, diversas tradiciones cristianas comenzaron a llenar los detalles de esta historia.

En el siglo III, la Iglesia ya hablaba de tres magos, probablemente inspirada en los tres regalos que se relatan en Mateo, y poco después, ya en el siglo IV-V, surgen los nombres clásicos: Melchor, Gaspar y Baltasar. Estos nombres —e incluso la representación de distintas edades y regiones del mundo conocido (Europa, Asia y África)— reflejaban la idea de que toda la humanidad venía a adorar al Señor.

Por qué se celebra el Día de los Reyes Magos cada 6 de enero | Perfil

La Interpretación de la Iglesia Católica

Para la fe católica, la visita de los Magos tiene un profundo significado teológico: representan a los pueblos paganos que reconocen a Jesús como Señor y Rey. Esta escena es celebrada en la fiesta de la Epifanía del Señor (6 de enero), que significa manifestación del Salvador a todas las naciones. La Epifanía no es solo un relato histórico, sino una llamada a crecer en fe, adoración y entrega al misterio de Cristo.

La Enciclopedia Católica recoge también tradiciones posteriores a los Evangelios: se cuenta que, tras su retorno a sus tierras, los magos fueron bautizados por el apóstol Santo Tomás y dedicaron sus vidas a predicar el evangelio.


El Misterio de sus Restos: La Tumba de los Reyes Magos

¿Y qué pasó con sus restos? Aquí la historia se vuelve fascinante y llena de tradición.

Según la tradición cristiana medieval, los cuerpos de los Reyes Magos fueron encontrados por Santa Elena, madre del emperador Constantino, durante sus viajes por Tierra Santa y llevados a Constantinopla. Tiempo después, san Eustorgio I, obispo de Milán, trasladó las reliquias a esa ciudad en el año 344 d.C.

Sin embargo, en 1164, el emperador Federico Barbarroja conquistó Milán y entregó las reliquias al arzobispo Reinaldo de Dassel, quien las llevó a Colonia (Alemania). Allí fueron colocadas en un relicario magnífico en la actual Catedral de Colonia, llamado Shrine of the Three Kings (Relicario de los Tres Reyes).

Por qué las reliquias de los Reyes Magos se encuentran en la Catedral de Colonia?

Este relicario, construido entre 1190 y 1225, es una obra maestra de orfebrería medieval y está considerado uno de los más grandes de la cristiandad occidental. Tradicionalmente se cree que contiene los huesos de los tres Magos, aunque la autenticidad histórica nunca ha sido científicamente probada; su valor, más bien, radica en la devoción y fe que ha generado durante siglos.

En 1864, cuando se abrió el relicario para conservación, se encontraron restos humanos envueltos en telas antiguas y objetos de la época, reforzando la devoción, aunque sin confirmación absoluta.

Fe, Historia y Devoción

Para la Iglesia Católica, estas tradiciones no compiten con el mensaje principal del Evangelio, sino que lo enriquecen: muestran cómo la fe de los creyentes ha buscado a lo largo de los siglos conectar los hechos sagrados con la vida cristiana. Las reliquias, en este sentido, son signos de memoria y veneración, no pruebas científicas. Su valor está en la fe que suscitan, en el testimonio de tantas generaciones que han visto en los Reyes Magos un símbolo de adoración, búsqueda y entrega a Cristo.


Homilia Papa en la EPIFANIA DEL SEÑOR

Emitida en directo por EnTiConfio TV el 6-1-2026