Historia de San Ignacio de Loyola

Fundador de la Compañía de Jesús (Jesuitas).

Nació el 24 de octubre de 1491 en el castillo de Loyola en Azpeitia, población de Guipúzcoa, cerca de los Pirineos.

Hijo de don Bertrán, señor de Oñiaz y de Loyola, jefe de una de las familias más antiguas y nobles de la región y de Marina Sáenz de Licona y Balda. Iñigo (pues ése fue el nombre que recibió el santo en el bautismo) fue el más joven de los ocho hijos y tres hijas de la noble pareja.

De joven estaba fasinado por la vida caballerezca y aventurera de sus hermanos, partició de las milicias a las ordenes de Antonio de Lara. Iñigo luchó contra los franceses en el norte de Castilla. Pero su breve carrera militar terminó abruptamente el 20 de mayo de 1521, cuando una bala de cañón le rompió la pierna durante la lucha en defensa del castillo de Pamplona. Después de que Iñigo fue herido, la guarnición española capituló.

Mientras se recuperaba leyo varios libros de la vida de los Santos y de la vida de Jesús que le llevaron a consagrarse a la vida espiritual y abandonar su vida mundana.

Después de hacer confesión en el monasterio de Montserrat en 1522, se retiró a una cueva cerca de Manresa (en la provincia de Barcelona) donde vivió y rezó durante 10 meses con una gran austeridad, tras lo cual emprendió un viaje de peregrinación a Jerusalén.

Formuló allí sus Ejercicios espirituales durante su retiro en Manresa, la obra es un manual para la meditación sobre el sentido de la vida y sobre el perfeccionamiento de una forma de vivir. Las meditaciones están divididas en cuatro periodos o semanas.

De vuelta a España en 1524, estudió en las universidades de Barcelona, Alcalá de Henares y Salamanca, y en 1528 viaja a París, en cuya universidad estudia y se licencia en artes; al año siguiente funda una fraternidad piadosa, la que más tarde sería la Compañía de Jesús. En 1537 los miembros que componen la fraternidad se dirigen a Roma, donde Loyola es ordenado sacerdote (1538) y donde obtienen el permiso oral del papa Pablo III, quien dio la confirmación oficial de la orden en 1540. En Roma fundó los colegios Romano y Germánico.

Un año después fue elegido primer General de la orden y, además de administrar los asuntos de la Compañía, se dedicó a terminar sus Ejercicios espirituales y a escribir las Constituciones de la compañia, terminadas después de su muerte en Roma el 31 de julio de 1556, que, en lo sustancial, nunca han sido modificadas.

Es enterrado en el lugar donde actualmente está la iglesia del Gesú en Roma. Fue canonizado por el papa Gregorio XV en 1622 y se le venera como patrón de los retiros. Su festividad se conmemora el 31 de julio.

Fuente: buscarbiografias.com

 

Oración de Ofrecimiento de San Ignacio de Loyola

Tomad, señor, y recibid toda

mi libertad, mi memoria

mi entendimiento y toda mi voluntad.

Toda mi ser y mi poseer;

Vos me lo disteis,

a Vos Señor lo torno;

todo es vuestro;

disponed a toda vuestra voluntad.

Dadme vuestro amor y gracia,

que esta me basta.


 

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